La inflación de agosto fue de 1,7%, pero el NEA sigue como la región más castigada: acumula 24,4% en 2026
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La inflación de agosto avanzó 1,7% mensual, después del 2,1% registrado en julio, y marcó así el menor incremento desde junio, cuando había sido de 1,9%. Con el nuevo dato, los precios acumulan 21,3% en los primeros ocho meses de 2026, mientras que la variación interanual quedó en 33,5%, de acuerdo con el informe difundido por el INDEC.
La fotografía de agosto, sin embargo, tiene dos lecturas. La primera es la desaceleración del índice general: después del salto de 3,4% de marzo, la inflación bajó a 2,6% en abril, 2,1% en mayo, 1,9% en junio, rebotó a 2,1% en julio y volvió a retroceder hasta 1,7% en agosto. La segunda es que, debajo de ese promedio, persisten presiones que corren bastante más rápido, particularmente en servicios, tarifas y precios regulados.
El dato interanual también cedió levemente: pasó del 33,8% de julio al 33,5% en agosto. La desaceleración, por lo tanto, aparece con mayor nitidez en la medición mensual que en la comparación contra un año atrás.
Para Misiones, la información más relevante aparece en el mapa regional. El Nordeste tuvo una inflación de 1,8% en agosto, por encima del promedio nacional de 1,7%. Compartió el mayor registro mensual con el Noroeste y la Patagonia, también con 1,8%. Cuyo se ubicó en 1,7%, mientras que GBA y la región Pampeana tuvieron los menores incrementos, con 1,6%.
Pero la diferencia se vuelve mucho más marcada cuando se amplía el horizonte. El NEA acumula una inflación de 24,4% en los primeros ocho meses del año, frente al 21,3% nacional. Es decir, los precios en la región aumentaron 3,1 puntos porcentuales más que el promedio argentino.
También encabeza la inflación interanual: los precios del Nordeste aumentaron 37% respecto de agosto de 2025, contra un promedio nacional de 33,5%. Detrás quedaron el Noroeste, con 34%; GBA, 33,7%; Cuyo, 33,4%; Pampeana, 33,1%; y Patagonia, 31,6%.
La brecha no es menor. Mientras el índice nacional muestra una inflación que lentamente converge hacia registros mensuales más bajos, el NEA llega a agosto con el mayor incremento acumulado e interanual de todas las regiones argentinas.
Tarifas y vivienda encabezaron los aumentos
El principal motor inflacionario de agosto estuvo en un sector con precios regulados por el Estado: Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, que aumentó 2,8% a nivel nacional. Le siguieron Educación, con 2,5%; Salud y Bienes y servicios varios, ambos con 2,4%; Comunicación, con 2,3%; y Bebidas alcohólicas y tabaco, con 2,1%.
El dato revela una composición particular: la inflación del mes no estuvo dominada solamente por bienes de consumo cotidiano. Los precios regulados aumentaron 2,2%, por encima del nivel general, empujados por electricidad, gas, transporte público y prepagas. El IPC núcleo -que busca captar la tendencia más persistente de los precios- marcó 1,8%, también una décima por encima del índice general. En cambio, los estacionales retrocedieron 0,9%.
Esa diferencia también aparece cuando se separan bienes y servicios: los bienes aumentaron 1,4%, mientras que los servicios avanzaron 2%. La inflación, en otras palabras, perdió velocidad, pero las tarifas y los servicios continúan funcionando como una zona de presión sobre el índice.
El comportamiento del Nordeste fue todavía más marcado. Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 4% en agosto en el NEA, muy por encima del 2,8% nacional y fue, por amplio margen, la división que más aumentó en la región.
Los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron 2,2% en el Nordeste, contra 1,7% en el promedio nacional. Salud avanzó 2,7%; Restaurantes y hoteles, 3,1%; Comunicación, 1,8%; y Equipamiento y mantenimiento del hogar, 1,4%.
Alimentos tuvo, además, la mayor incidencia sobre el IPC regional. En el NEA aportó 0,83 puntos porcentuales de los 1,8 puntos de inflación mensual, seguido por Vivienda, con 0,50 puntos. Esto significa que, entre ambas divisiones, explicaron aproximadamente tres cuartas partes del aumento mensual de precios de la región.
Y allí aparece uno de los rasgos más sensibles para los hogares misioneros: aunque el índice general desaceleró, el componente de alimentos volvió a correr por encima de la inflación promedio.
La dimensión de la presión tarifaria queda todavía más clara en el acumulado anual. Desde diciembre, Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles aumentó 57,7% en el Nordeste, frente a 31,5% a nivel nacional.
Los alimentos acumulan 26% en el NEA, también por encima del 22,1% nacional. Educación llega a 42,4%, Restaurantes y hoteles a 24,7% y Comunicación a 22%. En sentido contrario, Transporte registra una suba acumulada de 15,6%, por debajo del 21% nacional.
La comparación interanual es todavía más contundente: Vivienda aumentó 74,5% en el NEA respecto de agosto del año pasado, cuando el incremento nacional de esa división fue 49,1%. Los alimentos, por su parte, acumulan 41,8% interanual, contra 34,9% nacional. Esos dos rubros ayudan a explicar por qué la inflación regional se mantiene claramente por encima de la media argentina.
Qué bajó en agosto
La desaceleración también tuvo aliados. Prendas de vestir y calzado cayó 0,6% a nivel nacional, mientras Recreación y cultura no mostró variación. Los precios estacionales, considerados en conjunto, retrocedieron 0,9%, fundamentalmente por bajas en paquetes turísticos e indumentaria, aunque fueron parcialmente compensadas por aumentos de verduras y frutas.
En el Nordeste, la caída de indumentaria fue todavía mayor: Prendas de vestir y calzado retrocedió 1,8%. Transporte también bajó 0,1%, un comportamiento que contrastó con el incremento nacional de 1,5%.
La baja de algunos estacionales contribuyó así a contener el IPC general, pero no necesariamente describe una reducción homogénea del costo de vida. El núcleo inflacionario permaneció en 1,8% y los regulados avanzaron 2,2%, dos señales de que la desaceleración de agosto convivió con presiones todavía firmes en componentes menos volátiles.
