Mercosur industria

Mercosur reduce arancel para insumo clave del aluminio

Compartí esta noticia !

La Argentina obtuvo una nueva reducción temporal del Arancel Externo Común (AEC) para la importación de electrodos de carbón utilizados en la producción electroquímica de aluminio. La decisión, aprobada en el marco del Mercosur mediante el Centésimo Nonagésimo Protocolo Adicional del Acuerdo de Complementación Económica N° 18, establece una alícuota preferencial del 2% durante 365 días para un cupo de 10.500 toneladas, frente al arancel general vigente para este tipo de productos.

La medida responde a razones de abastecimiento y busca garantizar el suministro de un insumo crítico para la industria del aluminio, un sector con fuerte impacto sobre cadenas industriales vinculadas a la construcción, la energía, el transporte y la fabricación de bienes de capital.

La disposición aprobada por la Comisión de Comercio del Mercosur permite importar, con un arancel reducido, electrodos de carbón específicos utilizados como ánodos en procesos de electrólisis para la producción primaria de aluminio.

Aunque se trata de una decisión técnica y focalizada, su relevancia económica radica en que estos componentes son esenciales para sostener la operación continua de las plantas de producción. La falta de disponibilidad o un aumento significativo de su costo puede afectar la competitividad de toda la cadena industrial asociada al aluminio.

Para el sector productivo, la reducción del arancel funciona como una herramienta de estabilización de costos en una actividad intensiva en energía y capital, donde los insumos importados tienen una incidencia significativa sobre la estructura de gastos.

Una medida excepcional por problemas de abastecimiento

La normativa fue aprobada bajo el mecanismo de “acciones puntuales en el ámbito arancelario por razones de abastecimiento”, previsto en la regulación del Mercosur para situaciones en las que la oferta regional resulta insuficiente para cubrir la demanda industrial.

El esquema autoriza a los países miembros a solicitar rebajas temporales del arancel común cuando existen dificultades para conseguir determinados insumos estratégicos dentro del bloque.

En este caso, la Argentina solicitó la renovación de un beneficio que ya había sido otorgado anteriormente y cuya continuidad fue respaldada por la Comisión de Comercio del Mercosur.

Más allá del sector específico del aluminio, la medida tiene efectos indirectos sobre múltiples actividades manufactureras que utilizan este metal como insumo.

Entre los principales impactos económicos pueden identificarse reducción de costos de importación para un insumo industrial crítico. Mayor previsibilidad operativa para empresas vinculadas a la producción de aluminio. Menor riesgo de interrupciones productivas por problemas de abastecimiento. Mejora de competitividad en cadenas industriales que utilizan aluminio como materia prima. Sostenimiento de la actividad exportadora de sectores vinculados a manufacturas metálicas.

Para las provincias del Norte Grande, incluida la región NEA, el efecto es indirecto pero relevante. Industrias metalmecánicas, constructoras, fabricantes de estructuras, equipamiento energético y empresas vinculadas a infraestructura dependen de cadenas de suministro donde el aluminio ocupa un rol creciente.

Qué establece la nueva disposición

La resolución del Mercosur fija condiciones precisas para acceder al beneficio arancel reducido al 2%. Cupo máximo de 10.500 toneladas. Vigencia de 365 días. Aplicable exclusivamente a determinados electrodos de carbón utilizados en la producción electroquímica de aluminio. La medida entró en vigor para la Argentina el 18 de junio de 2026.

El protocolo fue incorporado como Apéndice 176 del Acuerdo de Complementación Económica N° 18, que constituye la base jurídica del comercio intrazona del Mercosur.

La renovación de este beneficio refleja una tendencia creciente dentro del Mercosur: la utilización de mecanismos flexibles para evitar cuellos de botella en cadenas industriales estratégicas. Para las empresas argentinas, el dato relevante no es únicamente la reducción arancelaria, sino la señal de que el bloque continúa habilitando herramientas específicas para sostener la producción cuando aparecen restricciones de oferta. El desafío hacia adelante será determinar si estas excepciones temporales alcanzan para fortalecer la competitividad industrial o si derivan en una revisión más amplia de los esquemas arancelarios aplicados a insumos clave para la producción.

Compartí esta noticia !

Gerardo Grippo: “Todavía no vemos un proyecto integral para aprovechar el gas de Vaca Muerta”

Compartí esta noticia !

Mientras Argentina proyecta convertirse en exportador global de energía, la industria misionera advierte que la falta de gas natural y las asimetrías estructurales profundizan la pérdida de competitividad en el norte del país.

En un escenario donde la Argentina busca posicionarse como proveedor global de energía a partir del desarrollo de Vaca Muerta, las economías regionales del norte enfrentan una realidad muy distinta: altos costos energéticos, limitaciones de infraestructura y crecientes dificultades para competir.

El ingeniero Gerardo Grippo, presidente del Movimiento Industrial Misionero, puso el foco en una de las principales brechas estructurales: la ausencia de gas natural por redes en Misiones, un factor que -según advierte- condiciona el desarrollo productivo y desalienta inversiones.

“Contar con Vaca Muerta es un activo estratégico enorme para el país, pero todavía no vemos un proyecto integral de desarrollo nacional que permita aprovechar plenamente ese potencial”, señaló.

Energía: la gran asimetría

Grippo remarcó que la Argentina debería no solo exportar gas, sino también utilizar ese recurso para garantizar energía competitiva en el mercado interno. En ese esquema, la falta de infraestructura aparece como el principal cuello de botella.

“La extensión de los gasoductos es clave. Hoy existe un proyecto que llegaría hasta Paso de los Libres para exportar a Brasil, pero también debería contemplar su llegada a Misiones. De lo contrario, la provincia seguirá en una situación de aislamiento energético”, advirtió.

La consecuencia directa es una pérdida de competitividad. Sin acceso a gas natural, las industrias misioneras enfrentan mayores costos de producción en comparación con otras regiones del país que sí cuentan con ese insumo estratégico.

Yacyretá, energía sin impacto local

La paradoja energética también atraviesa a la región. A pocos kilómetros de Misiones, la represa de Yacyretá aporta entre el 15% y el 20% de la energía eléctrica nacional, pero ese recurso no se traduce en ventajas competitivas para la provincia.

“La disponibilidad de energía genera desarrollo industrial, urbano y social. Pero hoy esa energía no está impulsando el crecimiento local”, planteó Grippo

En el debate sobre reformas laborales, el dirigente industrial fue claro: el problema central no es el costo del trabajo, sino la falta de condiciones estructurales para producir.

“El empleo no se genera porque sea más barato contratar. Se genera cuando hay demanda. Hoy la industria tiene niveles de capacidad instalada cercanos al 50%, con sectores mucho más abajo”, explicó.

En ese contexto, advirtió que las reformas sin consenso social pueden derivar en mayor precarización, sin resolver los problemas de fondo.

Grippo también subrayó el rol del tipo de cambio como herramienta de competitividad, aunque señaló las limitaciones del caso argentino por su estructura bimonetaria.

“A diferencia de otros países, cualquier ajuste cambiario en Argentina impacta rápidamente en los precios internos. A eso se suman otros factores como la carga impositiva, los costos logísticos y el acceso al financiamiento”, detalló.

Mercosur y apertura: oportunidad con condiciones

Sobre el escenario internacional, el presidente del Movimiento Industrial Misionero consideró que el Mercosur sigue siendo una plataforma clave, pero advirtió sobre los riesgos de una apertura sin políticas productivas.

“La integración es necesaria, pero si no resolvemos las asimetrías internas -energía, infraestructura, financiamiento- la apertura puede profundizar las desigualdades y debilitar a las economías regionales”, sostuvo.

Un reclamo estructural

La conclusión es clara: mientras el país proyecta exportar energía al mundo, una parte de su entramado productivo sigue operando con desventajas estructurales.

Para Misiones, el acceso a energía competitiva no es solo una cuestión técnica, sino una condición indispensable para sostener la industria, generar empleo y consolidar su rol dentro del Mercosur.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin