precio de la yerba

Sturzenegger cerró la puerta a cambios en la yerba: “El foco está en exportar, no en cobrar un precio que la yerba no tiene”

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Federico Sturzenegger ratificó en Puerto Iguazú, en el corazón turístico de la principal provincia productora de yerba mate del país, una definición que difícilmente cause satisfacción entre los productores misioneros: el Gobierno nacional no piensa modificar la política de desregulación del sector.

En diálogo con Economis, durante el encuentro organizado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), el ministro de Desregulación y Transformación del Estado defendió el nuevo esquema del mercado yerbatero y rechazó la idea de que la crisis del precio de la materia prima deba resolverse mediante una nueva intervención estatal.

La respuesta llegó en un momento especialmente sensible. Mientras Sturzenegger participaba del encuentro empresario en Iguazú, productores yerbateros volvían a manifestarse por los valores que reciben por la hoja verde y una parte del sector atribuye directamente el deterioro de sus ingresos a la pérdida de las facultades regulatorias del Instituto Nacional de la Yerba Mate.

Sturzenegger planteó otra lectura. “Me parece que tenemos un sector yerbatero que está con récord de producción, está con récord de exportaciones. Definitivamente, el futuro de la industria es la expansión del mercado de exportación, que es infinito”, sostuvo.

Para el funcionario, la penetración prácticamente universal que alcanzó la infusión en el mercado doméstico demuestra que el desafío ya no pasa por encontrar consumidores dentro de la Argentina, sino fuera de sus fronteras.

“No hay ningún motivo por el cual la industria yerbatera le pueda vender yerba al 96 por ciento de las familias argentinas y no pueda hacer lo mismo en todo el resto del mundo con el producto espectacular que tiene”, afirmó.

Y enseguida lanzó una de las frases más fuertes de la entrevista: “Tenemos que poner el foco en ese crecimiento y no necesariamente en cobrarle a los argentinos un precio que la yerba no tiene”.

La discusión, sin embargo, tiene una frontera que en Misiones resulta decisiva: una cosa son los números agregados de producción, ventas y exportaciones y otra es la situación económica del productor que entrega la hoja verde.

Economis le planteó precisamente esa diferencia. La expansión de la industria y de los mercados externos no necesariamente implica que todos los eslabones de la cadena atraviesen la misma situación. El pequeño productor enfrenta hoy el deterioro del precio de su materia prima en un mercado con abundante oferta.

Sturzenegger sostuvo la lógica de mercado. “Todas las industrias tienen sus distintos eslabones y sus distintos participantes y eso genera un precio, que es el que está en el mercado”, respondió.

No hubo, en ese punto, una promesa de intervención específica para recomponer el ingreso del productor primario. La propuesta nacional vuelve a aparecer más adelante en la cadena: hacer crecer el mercado para ampliar la demanda.

“El Gobierno nacional está 100 por ciento a disposición de la industria para el desarrollo de los mercados de exportación. Me parece que tenemos que apostar a lo grande”, insistió.

Economis fue entonces directamente a la definición política: ¿puede haber un cambio en la política nacional para la yerba mate?

La respuesta fue terminante. “No, no, no”.

Sturzenegger descartó así una revisión del rumbo desregulador y desplazó nuevamente la discusión desde el precio de la hoja verde hacia la ampliación del negocio yerbatero.

“Nosotros vamos a estar siempre codo a codo para ayudar a la industria, desarrollar la industria de exportación. Estamos desarrollando muchísimos nuevos mercados y me parece que el foco está ahí”, aseguró.

La definición tiene peso político porque se produce en Misiones y en plena discusión sobre las consecuencias del nuevo esquema yerbatero. Desde la entrada en vigencia de las reformas impulsadas por el Gobierno de Javier Milei, el INYM perdió herramientas centrales de intervención económica, entre ellas la capacidad de fijar precios obligatorios para la materia prima.

Para Sturzenegger, esa regulación no es el camino que permitirá resolver el problema estructural de la actividad.

Su apuesta es otra: más mercado, más exportaciones y más productos derivados de la yerba mate.

El ministro también planteó que la internacionalización de la yerba no debería limitarse a exportar el paquete tradicional que consumen argentinos, paraguayos, uruguayos y parte del mercado regional.

“El producto tampoco necesariamente tiene que venderse de la manera que lo consumimos en Argentina”, señaló.

Allí aparece una de las claves de su visión sobre el futuro de la actividad. Sturzenegger mencionó expresamente la posibilidad de desarrollar bebidas energizantes, bebidas diuréticas y otros productos derivados, capaces de insertar la materia prima en categorías de consumo mucho más amplias que la infusión tradicional.

“Hay un sinfín de usos que tiene la yerba mate y estoy seguro de que la industria lo va a desarrollar”, afirmó.

Es una apuesta a cambiar la escala del negocio. La Argentina tiene un mercado interno extraordinariamente maduro, pero la yerba todavía posee una participación marginal frente a otras bebidas e infusiones en buena parte del planeta. Para el Gobierno nacional, allí está la oportunidad que debe perseguir el sector.

Dos diagnósticos frente a una misma crisis

La discusión deja expuestas dos miradas que hoy atraviesan a la economía yerbatera.

Desde buena parte del sector primario se reclama recuperar instrumentos capaces de equilibrar una cadena caracterizada por miles de productores frente a una industria mucho más concentrada. El argumento es que aumentar producción o exportaciones no garantiza, por sí solo, una distribución suficiente del ingreso hacia la chacra.

Sturzenegger parte de la premisa contraria: el precio debe surgir del mercado y el Estado debe concentrar sus esfuerzos en remover obstáculos y ayudar a ensanchar la demanda, especialmente mediante las exportaciones.

Mientras los productores que protestan en las afueras del hotel donde se desarrolló el encuentro de finanzas, miran el precio del kilo de hoja verde que sale de la chacra, Nación mira el tamaño potencial del mercado mundial. Uno reclama una respuesta inmediata sobre el ingreso; el otro propone una transformación de escala que necesariamente requiere tiempo, inversiones, innovación comercial y apertura de destinos.

En Iguazú, Sturzenegger dejó claro cuál de esas dos estrategias seguirá el Gobierno nacional. Y puso incluso un horizonte temporal.

Me imagino una industria de la yerba en diez años que es muchísimo más grande que la que tenemos hoy”, aseguró.

Después volvió sobre la misma idea: “Estoy convencido de que en diez años vamos a tener una industria mucho más grande que la que tenemos actualmente”.

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Uñac respaldó a los productores yerbateros en Misiones y reclamó un INYM que garantice precios justos

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El exgobernador de San Juan y dirigente peronista Sergio Uñac visitó la ciudad de Apóstoles, en Misiones, donde expresó su respaldo a los productores yerbateros y volvió a poner en el centro del debate el rol del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) en la regulación de una de las principales economías regionales del país.

Durante su recorrida, Uñac sostuvo que “no hay una Argentina fuerte sin un interior fuerte”, al destacar el peso estratégico de las economías regionales en la generación de empleo, agregado de valor y desarrollo territorial. En ese marco, definió a Apóstoles como una muestra del potencial productivo del interior argentino, al señalar que la ciudad constituye uno de los principales polos de la actividad yerbatera.

El dirigente remarcó que la cadena productiva de la yerba mate sostiene a miles de familias misioneras y advirtió que ese entramado económico necesita reglas claras y previsibilidad para garantizar su sostenibilidad. En ese sentido, reclamó un Instituto Nacional de la Yerba Mate que pueda cumplir plenamente con sus funciones de regulación del mercado.

“La producción necesita reglas justas y un INYM que haga su trabajo”, afirmó, al referirse a la situación que atraviesa el sector tras los cambios regulatorios impulsados por el Gobierno nacional, que limitaron las facultades del organismo para intervenir en la fijación de precios de la hoja verde.

Uñac advirtió que cuando no existen mecanismos que aseguren precios competitivos para la materia prima, la pérdida de rentabilidad termina trasladándose a toda la cadena productiva. “Quienes pagan las consecuencias son los productores, los trabajadores y las comunidades del interior”, señaló durante el encuentro con representantes del sector yerbatero.

Las declaraciones se producen en un contexto de fuerte tensión dentro de la actividad, donde productores y cooperativas vienen reclamando la recuperación de herramientas regulatorias para evitar el deterioro de los ingresos en origen y sostener la rentabilidad de una economía regional clave para Misiones.

Durante la visita, el exmandatario sanjuanino fue recibido por la intendenta de Apóstoles, Eugenia Safrán, a quien agradeció por la bienvenida, al tiempo que destacó la importancia del diálogo directo con quienes integran la cadena productiva.

“Escuchar a quienes producen es el mejor camino para construir un proyecto verdaderamente federal”, afirmó Uñac, reforzando un discurso centrado en el fortalecimiento del interior productivo como condición para el crecimiento económico nacional.

La visita se suma a una serie de recorridas que distintos referentes políticos realizan por Misiones, una provincia donde la situación de la yerba mate continúa ocupando un lugar central en la agenda económica y política debido al impacto que la rentabilidad del sector tiene sobre el empleo, la producción y el desarrollo de numerosas localidades del interior.

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Sturzenegger afirmó que el INYM “duplicaba” el precio de la yerba, pero los datos muestran una realidad más compleja

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La desregulación del mercado yerbatero volvió a instalarse en el centro del debate económico luego de que el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendiera públicamente la eliminación de las facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) para fijar precios de referencia de la materia prima. Según el funcionario, el organismo “duplicaba el precio de la yerba” que pagan los consumidores argentinos y su intervención impedía el desarrollo pleno de una industria que hoy exhibe récords de producción y exportación.

Durante una entrevista reproducida por la cuenta oficial Oficina de Respuesta Oficial, Sturzenegger sostuvo que el DNU 70 eliminó una distorsión de mercado que beneficiaba a productores e industriales a costa de los consumidores. “Le sacamos al INYM la potestad de fijar el precio y el precio cayó a la mitad”, afirmó. A su vez, señaló que la eliminación de restricciones permitió alcanzar niveles récord de producción y ventas externas.

Sin embargo, al contrastar esas afirmaciones con los datos oficiales disponibles, surge una realidad bastante más compleja que la planteada por el funcionario nacional.

¿La yerba cayó a la mitad?

El principal punto de controversia es la evolución del precio al consumidor. Sturzenegger aseguró que la eliminación de la fijación de precios provocó una caída del 50% en el valor de la yerba. No obstante, los registros del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) no muestran una reducción de esa magnitud.

Según el relevamiento utilizado para elaborar el Índice de Precios al Consumidor (IPC) en el Gran Buenos Aires, el paquete de medio kilo de yerba mate registró en marzo de 2026 un precio promedio de $2.225,8, apenas 1,1% por debajo de los $2.250,6 observados en febrero.

Más aún, diez meses antes, en junio de 2025, el mismo producto tenía un precio promedio de $2.230, prácticamente idéntico al valor registrado actualmente. Es decir, lejos de verificarse una caída del 50%, los precios al consumidor permanecieron relativamente estables durante el último año.

La comparación de largo plazo también muestra otra dinámica. En 2023, antes de la desregulación, los paquetes de medio kilo de marcas líderes como Taragüi, Unión, Rosamonte o Amanda se comercializaban entre $500 y $700. Aunque la inflación acumulada en Argentina obliga a relativizar las comparaciones nominales, los datos tampoco permiten concluir que la intervención del INYM implicara un sobreprecio equivalente al doble del valor de mercado.

Récord de producción, pero no récord histórico

El segundo argumento del ministro se apoya en el crecimiento de la producción. Los datos estadísticos del INYM muestran que entre enero y abril de 2026 ingresaron a secaderos 151,9 millones de kilos de hoja verde.

La cifra representa un incremento respecto del mismo período de 2025, cuando se habían procesado 109,6 millones de kilos hasta abril. Sin embargo, no constituye un récord histórico. Durante el mismo período de 2024 el ingreso de hoja verde alcanzó 268,3 millones de kilos, muy por encima del volumen actual.

Por lo tanto, si bien la cosecha muestra una recuperación respecto del año pasado, los números disponibles no permiten afirmar que la actividad atraviese el mayor nivel productivo de su historia.

Exportaciones en niveles elevados

Donde sí aparecen indicadores positivos es en el comercio exterior.

Entre enero y abril de 2026 las exportaciones totalizaron 14,82 millones de kilos.

Ese volumen supera los registros de igual período de 2022, 2023 y 2024, aunque todavía se encuentra por debajo del excepcional desempeño observado durante 2025, cuando las ventas externas alcanzaron 58,8 millones de kilos al cierre del año.

La expansión exportadora aparece como uno de los puntos más sólidos de la estrategia oficial. Sin embargo, el crecimiento de las ventas al exterior no logró disipar el malestar que atraviesa gran parte de los productores primarios, especialmente en Misiones, donde la caída del precio de la hoja verde generó protestas, reclamos y una profunda crisis de rentabilidad.

Un mercado interno que se mantiene estable

Otro dato relevante es el comportamiento del consumo doméstico.

Entre enero y abril de este año las salidas de molino destinadas al mercado interno alcanzaron 89,6 millones de kilos.

La cifra se ubica por encima de los niveles registrados durante 2024 y en línea con los valores históricos observados en los últimos años, confirmando que el mate continúa siendo uno de los productos de consumo masivo más arraigados del país.

De hecho, los envases de medio kilo siguen concentrando más de la mitad de las ventas, con una participación del 55,64%, mientras que los paquetes de un kilo representan el 38,28%. Ambos formatos explican casi el 94% del mercado interno.

La discusión de fondo

Detrás del debate estadístico subyace una discusión mucho más profunda sobre el modelo de desarrollo de la actividad yerbatera.

Para el Gobierno nacional, la intervención del INYM generaba distorsiones de precios y limitaba la expansión productiva. Desde esta mirada, la desregulación permitirá aumentar la competitividad, conquistar mercados internacionales y transformar a la yerba mate en un producto global.

Sin embargo, productores, cooperativas y sectores vinculados a la economía regional sostienen que la eliminación de las facultades regulatorias del Instituto debilitó el poder de negociación de los pequeños productores frente a molinos e industrias concentradas, acelerando una caída del precio de la materia prima que no se reflejó en igual medida en las góndolas.

La paradoja es que mientras el Gobierno exhibe mayores volúmenes de producción y exportación como prueba del éxito de la desregulación, miles de productores misioneros continúan denunciando una pérdida de rentabilidad que amenaza la sustentabilidad económica de la actividad.

En ese escenario, la discusión sobre el futuro del INYM ya no gira solamente en torno a la formación de precios. Lo que está en juego es el equilibrio entre eficiencia económica, desarrollo exportador y sostenibilidad social de una economía regional que involucra a más de 12.000 productores en Misiones y Corrientes, y que forma parte de una de las cadenas agroindustriales más emblemáticas de Argentina.

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Yerba: rige línea de descuento de cheques a tasa cero en Banco Macro para mejorar el precio de la hoja verde

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Desde este miércoles comenzó a regir la nueva línea de descuento de cheques sin interés en Banco Macro destinada al sector yerbatero, una herramienta impulsada por el Gobierno de Misiones para dar liquidez a productores, secaderos y molinos, en medio de la crisis que atraviesa la actividad tras la desregulación del mercado.

El esquema permitirá descontar cheques a 60 y 90 días a tasa cero, siempre que se respete un precio mínimo de 301 pesos por kilo de hoja verde y de 1.160 pesos por kilo de yerba mate canchada.

La medida apunta a sostener el valor de la materia prima y, al mismo tiempo, generar un incentivo financiero para que la industria y los secaderos paguen mejores precios a los productores, en un contexto marcado por fuertes reclamos del sector primario por la pérdida de rentabilidad.

Con esta herramienta, quienes cumplan con las condiciones establecidas podrán cobrar de contado valores emitidos a 60 y 90 días sin resignar parte del valor nominal del cheque, mejorando así su flujo de caja y evitando costos financieros en una etapa de fuerte tensión económica para la cadena yerbatera.

El gobernador Hugo Passalacqua había anticipado la implementación de esta línea de financiamiento como parte de un paquete de asistencia para el sector. La operatoria se financia con aportes del Gobierno provincial y forma parte de la estrategia oficial para amortiguar el impacto de la desregulación que dejó sin capacidad de fijar precios al Instituto Nacional de la Yerba Mate.

Passalacqua también recordó que durante 2025 se inyectaron 13.128 millones de pesos al sector a través de casi 2.000 operaciones de descuento de cheques, una cifra que refleja la magnitud de la asistencia financiera destinada a sostener la actividad.

Además, adelantó que en los próximos días se pondrán en marcha nuevas herramientas financieras similares, que también exigirán como condición el cumplimiento de precios mínimos para la hoja verde y la yerba canchada.

La iniciativa se suma a la estrategia provincial para recomponer ingresos en una actividad clave para la economía misionera, donde más de 11 mil productores dependen de la cadena yerbatera y donde la caída del precio de la materia prima impacta de manera directa sobre el consumo, el comercio local y la circulación de dinero en el interior de la provincia.

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Santilli advirtió que las negociaciones por la yerba deben canalizarse por Agricultura

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El presidente de Federación de Cooperativas de Misiones, Gustavo Hein, expuso la crítica situación del sector yerbatero durante la reunión del Consejo de Coninagro, realizada el miércoles por la noche, de la que participó el ministro del Interior de la Nación, Diego Santilli.

En el encuentro, Hein tuvo a su cargo la presentación vinculada a la yerba mate, donde realizó una reseña detallada del momento que atraviesa el sector primario, con foco en las dificultades que enfrentan los productores yerbateros y las cooperativas.

Según explicó, el mercado yerbatero “es un mercado especial” que requiere reglas de juego diferentes a las del mercado general, debido a sus características propias. En ese sentido, sostuvo la necesidad de contar con instrumentos específicos que permitan equilibrar la oferta y la demanda, evitar la depresión de los precios que recibe el productor y, al mismo tiempo, garantizar que el consumidor pague un precio razonable por el producto terminado.

Hein señaló que Santilli escuchó el planteo con atención y se mostró receptivo, al tiempo que manifestó que ya estaba al tanto de la problemática, dado que había dialogado previamente sobre el tema con el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua.

De acuerdo a lo expresado en la reunión, el funcionario nacional indicó que la cuestión deberá canalizarse a través de la Secretaría de Agricultura de la Nación, ámbito en el cual se deberían formalizar los planteos y abrir una instancia de diálogo y negociación.

“El desafío es convencer a la Secretaría de que el sector necesita otros instrumentos para mejorar la situación del productor”, resumió Hein, al sintetizar los pasos que, a su entender, deberían seguirse tras el encuentro.

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