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Construir la oportunidad

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Entre las miles de anécdotas sobre Diego Maradona, la del gobernador Oscar Herrera Ahuad describe al Eterno de la forma más humana posible. Técnico de Mandiyú, en Corrientes y el mandatario misionero, un joven reportero deportivo: “Me acerqué con miedo, te dije… Trabajo haciendo notas para varios medios, con eso me banco mis estudios. Quiero ser médico. Me pusiste la mano al hombro y me preguntaste “¿que necesitas?”.

“Solo atiné a decirte si podías darme la formación para el domingo… me dijiste…: “Es mi primera práctica. Pero Carlos (Fren) te la da, pone que te la dije yo. Y cuando vengas a los entrenamientos pregúntame lo que quieras saber”. Los encuentros ocurrieron varias veces más mientras el Diez siguió en Corrientes. “Nunca más nos vimos para contarte que me recibí de Médico”, lo despidió Herrera Ahuad.

Maradona fue técnico en Corrientes en el auge del neoliberalismo menemista, que comenzaba a mostrar su cara más negativa con el aumento del desempleo y la pobreza, como contraste del “deme dos” y el “voto cuota”. Con toda su fama, sus contradicciones y sus millones, Maradona siempre convivió con sus orígenes y no olvidó las raíces.

El médico se recibió y comenzó a ejercer en lo más profundo de Misiones, donde las necesidades eran tan duras como las de la villa Fiorito, donde Maradona dio sus primeros pasos, El médico se convirtió en ministro de Salud y después en Gobernador. Hoy es uno de los que mejor imagen conserva en la Argentina en medio de la pandemia, según la encuesta de CB Consultora, que lo tuvo siempre protagonista entre los mejores rankeados de las 23 provincias argentinas.

La profesión y la política se conjugaron en el momento justo. Bajo el mando de Herrera Ahuad, Misiones se mantiene como la segunda provincia con menor cantidad de casos de coronavirus, apenas por detrás de Formosa. Es un mérito enorme, porque si en toda la Argentina hay 1.407.277 casos, solo en las fronteras con Misiones hay más de un millón de contagios, sumando a los estados sureños de Brasil, Paraguay y la vecina Corrientes, que se transformó en la provincia con mayor tasa de propagación y superando en los últimos días en el número de casos diarios a la mismísima Capital Federal. 

La cuarentena administrada que puso en marcha Herrera Ahuad, con medidas rígidas en las primeras semanas, bloquearon el ingreso de la enfermedad en los momentos clave y permitieron una rápida recuperación de la economía en medio de la parálisis generalizada. Hoy Misiones tiene los mejores indicadores de recuperación del consumo y también marca el ritmo en un sector sensible como la construcción, por su inmediato efecto en el empleo.

Las clases que se suspendieron antes que en ningún otro lugar de la Argentina, volvieron para los que terminan el ciclo en la secundaria o en las carreras profesionales y el protocolo aplicado reveló que no hubo ningún contagio dentro de las aulas. Buena experiencia para el inicio del ciclo lectivo de 2021, que seguramente comenzará con restricciones, pero con puertas abiertas.

La administración de la cuarentena tuvo resultados mucho más alentadores que en otras provincias y el propio país. Más allá de los esfuerzos del Gobierno nacional, los contagios se expandieron y los controles fallaron o se soslayaron deliberadamente, en marchas opositoras o en el mismísimo velorio de Maradona. Misiones está como está por los esfuerzos propios y las decisiones políticas tomadas a tiempo. Apurar tiempos para abrir fronteras o recibir al turismo internacional podría tirar todo por la borda. 

Con las fronteras cerradas, Misiones confirmó en la práctica lo que durante años masticó en la teoría: la economía sufre desde siempre las asimetrías internas y el acoso de Paraguay y Brasil, con políticas fiscales mucho más flexibles y generosas con sus propios capitales. Pero Misiones, alejada de los centros logísticos y de las grandes urbes de consumo, pudo demostrar ahora que no era un problema propio, sino exógeno. Por eso Herrera Ahuad está decidido a aprovechar el momento y convencer al Gobierno nacional de que es tiempo de reparaciones. 

Las negociaciones por la reglamentación del artículo 123 del Presupuesto nacional, se mantienen bajo siete llaves, pero Herrera Ahuad ratificó que se mantiene la premisa de obtener todo lo que se propuso en el dictamen inicial aprobado por la comisión de Presupuesto en Diputados. IVA y Ganancias, impuesto al cheque y aportes patronales son los principales tributos apuntados. 

“Estamos en comunicación permanente con el ministro de Economía, Martín Guzmán; hemos hablado el domingo esta semana y el lunes. Avanzamos con él en lo que es la matriz principal del artículo. Y desde allí vamos a coordinar la reunión con el Presidente, una vez que tengamos definida la cuestión macro del artículo, para que podamos reunirnos”, reveló el Gobernador en una entrevista radial.

El objetivo es conseguir la eliminación de los principales impuestos que gravan la producción y los bienes que circulan dentro de la provincia y los que se envían al exterior, con el objetivo de triplicar exportaciones y bajarle los costos a la economía general y al bolsillo en particular. En paralelo se gestiona la quita de retenciones a los productos de exportación, para redistribuir 1.249 millones de pesos en las empresas y productores locales, que hoy se los queda la Nación. 

La expectativa es alta y de a poco la idea se va haciendo carne en los diversos sectores empresarios. Inicialmente fue la Confederación Económica de Misiones la que estuvo en las negociaciones y propuso demandas que se incorporaron al Proyecto Misiones. El turismo también comenzó a estudiar el proyecto urgido de una recuperación pos pandemia y los comerciantes posadeños, acostumbrados a la queja eterna por las asimetrías con Encarnación, dejaron el escepticismo de lado y pidieron información fresca para ver cómo subirse a la ola. En una reunión con el diputado nacional Diego Sartori, la Cámara de Comercio capitalina pidió detalles y expuso sus dudas.

Los principales comerciantes admitieron también, como mea culpa, que los precios deben bajar sensiblemente para reconquistar al consumidor misionero y hacer su aporte al esfuerzo político para conseguir los beneficios. De otro modo, la competencia del otro lado del Paraná, encontrará la forma de seguir seduciendo con sus precios bajos e informales. 

He ahí una clave de las chances de que esta vez los deseos se transformen en realidad. El Gobierno logró abroquelar a la dirigencia empresarial como nunca antes, incluso a aquellos críticos o alejados desde la política. Porque si se tuviera que circunscribir a la política, la pulseada con la Nación parecería obedecer a un único color político. Más allá del respaldo de Cambiemos en el Congreso, en Misiones la oposición juega a la distraída, no sea cosa de alimentar el capital político del rival. Pero incluso los de Cambiemos asoman más dispuestos, quizás como un reconocimiento tácito a su propio fracaso en conseguir la reglamentación del prometido artículo 10 de la ley Pymes. 

En cambio, en el kirchnerismo más duro (local) se desdeñan los esfuerzos de la Provincia por conseguir una reivindicación histórica y se apuesta a la oposición cerril para diferenciarse del Gobierno provincial ante la cercanía de las elecciones legislativas.

A contramano de la buena sintonía de la Renovación con Alberto Fernández, el kirchnerismo dispara cada vez que puede contra las políticas provinciales. No importan demasiado los argumentos, sino tratar de ganar un botín electoral pensando en las legislativas de 2021. 

Lejos de ayudar, por ejemplo en el combate a los incendios, a los que sí se sumaron empresas y representantes de la sociedad civil, hubo un relato por redes sociales como si fueran simples espectadores. Sin cámaras en vivo 24 horas como en el Delta del Paraná o en Córdoba, donde el fuego causó daños irreparables en miles de hectáreas, tampoco hubo demasiado respaldo del ministerio de Ambiente que conduce Juan Cabandié. Fuera de todo timming, la ultracristinista Alicia Castro, ex embajadora en Venezuela, sorprendió este sábado con una catarata de tuis enojada por el fuego en la reserva de Yabotí. “Yo no puedo dormir mientras arde Misiones”, se quejó desde la red social. Debe tener insomnio. Los fuegos se apagaron el jueves, gracias a la lluvia y al esfuerzo denodado de bomberos, guardaparques y voluntarios. 

Nuevamente, Misiones se valió principalmente de sus propios recursos y se comprometieron inversiones para reforzar el esquema de defensa ambiental con mejor tecnología. La Nación, que paradójicamente se reserva potestad en recursos naturales que están en las provincias, envió poco y nada de asistencia. No importa aquí el color político. El centralismo porteño se adueñó de las Cataratas del Iguazú y del Parque San Juan pese a las protestas misioneras. De lejos, como Castro, es sencillo cuestionar. Pero Misiones es una de las pocas provincias que protege su ambiente de manera sustentable, mientras que los fondos federales siempre son escasos o llegan tarde. Vale recordar también que los recursos naturales son, reconocidos en la Constitución, originarios de las provincias. Misiones financia con sus Cataratas, la operatividad del resto de los parques nacionales de la Argentina. 

En el Gobierno se mantienen ajenos a esas miserias políticas a sabiendas de que la gestión es la mejor bandera que se puede levantar en tiempos electorales. Y en materia de gestión los resultados, en el peor año para el planeta, muestran más saldos positivos que negativos, más allá de los indicadores socioeconómicos que se desplomaron por igual en toda la Argentina. 

La única gestión política por estos días en la Rosadita es coordinar fuerzas en el Congreso para ponerle punto final a las elecciones primarias, que con el paso del tiempo han quedado desvirtuadas y para dirimir candidaturas, cada partido tiene sus propias reglas electorales. 

“Ya le hicimos el planteo al Presidente. Para nosotros no tienen mucha incidencia unas PASO, en el tiempo en que estamos viviendo y en la dinámica que tiene la política. Las cuestiones estáticas en materia electoral son muy complejas porque el mundo sigue. Lo que hace 20 años podía servir para definir candidaturas, hoy la política es tan dinámica que prácticamente los consensos han superado a hacer unas elecciones donde, en el tiempo en que vivimos, los recursos pueden ser puestos en otros espacios”, definió el Gobernador.


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