La bendita lluvia

Hizo falta mucha agua para controlar tanto fuego. Controlar, no apagar, ya que por estas horas todavía quedan algunos focos en Corrientes. Pero la lluvia no alcanza para olvidar que el desastre ecológico no fue yeta, sino una consecuencia. Consecuencia de la seducción libre de impuestos, pero que no tiene ni hace nada para custodiar la sustentabilidad. Lo que sucedió en los Esteros del Iberá -no hay antecedentes de que un humedal haya sufrido incendios de esta magnitud-, debe servir como parte del análisis cuando se intente comparar modelos económicos con Misiones.

Allá, repiten empresarios y políticos enrolados en la oposición, no se cobra impuestos y por eso muchas empresas deciden invertir cruzando el Chimiray. El dato no se condice con la realidad, ya que Misiones triplica el número de industrias forestales que Corrientes y más que duplica el empleo, pero tiene una enorme significancia a la hora de evaluar políticas. Las exportaciones (si se resta la energía eléctrica que sale por Corrientes) y el empleo privado misionero también superan con holgura a la tierra del chamamé.

Con más de 500 mil hectáreas de bosques implantados y un promedio anual de plantaciones de 20.000 hectáreas, Corrientes carece de elementos de prevención, no tiene aviones hidrantes ni helicópteros y los bomberos están mal equipados para combatir a un enemigo tan exigente. 

Peor aún, se privilegia la producción intensiva forestal o ganadera, sobre el cuidado ambiental, política que diferencia a Misiones, que protege más de un tercio de su territorio como reserva de la biodiversidad. De hecho, el Gobernador misionero reiteró que es “decisión política” no ceder ni un centímetro más de nuestra selva a expensas de la expansión de la frontera agropecuaria. 

“La humedad de la Argentina depende de algunas provincias como Misiones y Corrientes. Para nosotros es muy importante que los diferentes niveles de decisión en la Argentina y el mundo, tomen dimensión de la protección de la naturaleza. No se quema Corrientes o la selva de Misiones, se quema la casa de todos los argentinos”, advirtió Herrera Ahuad.

Como contraste, pese a que tiene el segundo humedal más grande de Sudamérica, en Corrientes la recuperación del ambiente y de la fauna se está haciendo de la mano de una fundación privada. El rewilding que enamora en el Iberá es gentileza de la idea loca del millonario Douglas Tompkins.

Hace dos años el ministro de Producción correntino sabía los riesgos de una crisis hídrica y de incendios severos. Claudio Anselmo, conocido ex CEO de Las Marías y cuyo nombre resonó en los últimos meses por amenazar con ir a la Justicia para frenar la cupificación de plantaciones de yerba mate que impulsaron productores misioneros, se reunió con productores forestales y ganaderos en Gobernador Virasoro, donde en ese momento se habían quemado quince mil hectáreas. En ese mitin, según los apuntes del propio ministerio, Anselmo prometió un programa que permita contratar recursos aéreos “ante la escasez y faltante de unidades aéreas disponibles para el combate de siniestros”. Corrientes sigue sin aviones o helicópteros propios. También se remarcó la importancia del mantenimiento de los cortafuegos desplegados en cada una de las zonas forestadas, ya que en muchos casos los mismos se encuentran sin el tratamiento necesario y por ende no cumplen con su función. Esa fue una de las causas del fuego descontrolado que arrasó ahora con 934 mil hectáreas, un diez por ciento del territorio correntino. 

Meses después, una delegación nacional visitó Corrientes para trabajar en “una necesaria articulación para trabajar en la prevención primero y también en la coordinación para asignación de más recursos para el combate” al fuego. Nuevamente, Anselmo aseguró estar trabajando en “más pistas y medios aéreos”. Lo cierto es que en el combate al fuego, ahora hizo falta la ayuda de más de diez provincias, de la Nación y de brigadistas internacionales, desde Brasil y Bolivia. Corrientes, la tierra del Iberá y los humedales y gobernada hace más de dos décadas por el mismo espacio político, no tiene un ministerio de Ecología ni de Ambiente. 

Alberto Fernández vino el viernes, en medio de la lluvia, a recorrer la zona afectada. A pesar de la retórica belicosa, el gobernador correntino, Gustavo Valdés, le pidió más ayuda, al mismo tiempo que agradeció la de Misiones, que apuntaló el combate al fuego en el norte correntino. 

El Presidente prometió 500 millones para recuperar bosques nativos, 25 para restaurar infraestructura turística y mil millones para comprar alimentos. Poco y tarde. Ningún gobierno nacional ha tomado con seriedad y recursos, la cuestión ambiental. Desde María Julia pasando, la nada de la alianza, el rabino Sergio Bergman o Juan Cabandié, el cuidado ambiental está en manos de recién llegados al tema. Cecilia Nicolini, con todos sus pergaminos, llega a Ambiente después de ser asesora política de Presidencia. Sin negar sus capacidades, está especializada en comunicación política, relaciones internacionales, tecnología e innovación.

Durante la visita, el ministro de Ambiente, Juan Cabandié prometió incrementar en diez mil millones la inversión del Fondo Nacional de Enriquecimiento de Bosques Nativos. Ese aumento es algo reclamado por Misiones desde hace años. La provincia que más selva cuida, recibe apenas el tres por ciento de lo que debería. 

El Presidente, que tocó tierra en Posadas antes de sobrevolar Corrientes, elogió la protección de la selva misionera “ni bien comenzaron a surgir los primeros síntomas de la sequía y los incendios que sobrevinieron”, cuyo impacto fue controlado con acciones de combate rápidas y contundentes, a diferencia de lo que sucede en otros puntos del país.

Apenas pisó suelo misionero, una bendita lluvia recibió al Presidente, que tuvo que demorar varios minutos su despegue hacia Corrientes. Ese momento fue aprovechado por el gobernador Oscar Herrera Ahuad y varios de los ministros para intercambiar carpetas con sus pares nacionales. A Fernández lo acompañaron además de Cabandié, el ministro de Seguridad, Aníbal Fernández, el de Agricultura, Julián Domínguez y el de Interior, Eduardo De Pedro. 

El equipo presidencial antecedió a la visita del ministro de Economía, Martín Guzmán, la primera oficial a Misiones..

Durante su presencia en Misiones, Guzmán firmó con Herrera Ahuad un convenio de Asistencia Financiera por 2.000 millones para Misiones que serán destinados a la adquisición de paneles fotovoltaicos, obras viales en la Ruta 204 y en el acceso a la ciudad de Andresito, y a la recuperación de humedales. 

Es tan grato cuando uno recorre y ve el fruto de la inversión. Desde el Gobierno nacional vamos a continuar acompañando el proceso de recuperación, que también es fuerte en el país. El Gobierno nacional ha trazado una hoja de ruta para tener un país con más infraestructura, una economía más productiva y más oportunidades. Ese es nuestro desafío”, puntualizó. 

Después de conocer el Silicon Misiones y recorrer obras en una de las rutas que están en avance, Guzmán hizo hincapié en que “Misiones es una provincia que crece, apuesta por mayor infraestructura, mejor educación, mejores condiciones de salud, por la innovación y por generar conocimiento”. “Ese es el futuro que hay que construir”, definió, al tiempo que aseguró que el Gobierno nacional continuará “acompañando un proceso de recuperación que también está viviendo el país y que es muy fuerte”. 

Guzmán postergó para más adelante una reunión con empresarios, como la que tuvo Roberto Arias, integrante de su equipo, con la Confederación Económica de Misiones. Pero aunque los hombres de negocios querían escucharlo de cerca, no hubo disgustos, ya que el equipo económico cumplió con uno de los pedidos centrales que salió desde la entidad que lidera Alejandro Haene: que la AFIP atienda la situación de emergencia por la sequía e incendios: rápidamente el organismo que conduce Mercedes Marcó Del Pont estableció “plazos especiales para el cumplimiento de ciertas obligaciones fiscales, así como suspender las intimaciones, la iniciación de los juicios de ejecución fiscal y la traba de medidas cautelares”.

Esto contempla también prórrogas de hasta 9 meses, de manera que la presentación y el pago de las obligaciones con vencimientos originales fijados durante los meses de marzo a diciembre de 2022, pasarán para los meses de enero a mayo de 2023, precisó la AFIP.

Los tributos alcanzados son los anticipos de los impuestos a las ganancias, sobre los bienes personales, al valor agregado, del fondo para la educación y promoción cooperativa, así como para las obligaciones correspondientes a las contribuciones de la seguridad social, al régimen previsional de trabajadores autónomos y al monotributo. El anuncio de la Afip llegó un día antes que el pedido idéntico de Cambiemos, firmado entre otros por el misionero Martín Arjol. 

En materia económica Misiones exhibe los mejores datos. Terminó el 2021 con una suba del 10,8% real en las ventas en supermercados, siendo así la provincia con el mayor crecimiento de todo el país en el año. En diciembre Misiones generó ventas en supermercados $2.788,5 millones, creciendo a nivel interanual un 76,8% a precios corrientes. Por su parte, la variación real (medida a valores constantes, ajustado por alza de precios) exhibió en la provincia una suba de 17,4%, siendo el décimo mes consecutivo que registra expansión positiva, y fue además la mayor suba de todo el país en este mes, además de un récord nominal. El promedio nacional fue de apenas 1,5 por ciento positivo. 

El consumo de cemento también marca una señal positiva, con un crecimiento en enero de 

9,3 por ciento y 20.125 toneladas consumidas, el mejor indicador de los últimos seis meses. 

Además, Misiones fue también la provincia con el mayor crecimiento de las ventas en el programa Ahora 12 en el NEA (y la cuarta mayor del país) con una suba real del 20,9%, mientras que el resto de las provincias de la región no superó el 13%, según refleja Alejandro Pegoraro en su columna económica habitual en Economis.

Ese contexto incluye un fuerte impulso del empleo privado, el mayor de toda la región y una recuperación de los salarios públicos en la lucha desigual contra la inflación. La paritaria cerrada con el sector docente terminó siendo mejor para el bolsillo que la acordada entre la Nación y la CTERA. 

La propuesta nacional es de un salario mínimo de 50 mil en marzo, lo que equivale a un incremento del 21,21 por ciento. En el caso de Misiones, desde febrero un docente sin antigüedad cobrará 54.750 pesos y 57.120 desde abril.

La Nación ofrece 53.333 pesos recién en junio y 56.666 desde el 1 de agosto de 2022. Recién para septiembre, la propuesta oficial es de un salario de bolsillo de 60 mil, lo que equivale a una pauta salarial anual de 45,4 por ciento. 

Misiones ofreció un incremento del 21 por ciento para la pauta semestral, revisable en la mesa de negociación, lo que coloca a la provincia muy cerca de la oferta nacional total.

Aunque hay, como siempre, un sector disconforme, el acuerdo terminó siendo mejor para el bolsillo del docente misionero, que cobrará por encima del piso salarial promedio en el país. El principal componente salarial fue el que más aumentó en Misiones: el básico docente creció 270,68 por ciento en los últimos dos años.De los más de 24 mil docentes públicos, 21.821 cobran por encima de la media nacional y hay 12.823 que cobran entre 90 y 300 mil pesos. Casi siete mil cobran entre 58141 y 90.000 pesos. 

En la misma línea que con los docentes, el Gobierno también cerró acuerdos con el personal de seguridad -policías y penitenciarios, además de los retirados-. En el caso policial se reconocieron adicionales que engrosarán el salario de bolsillo y los pensionados cobrarán los aumentos al mismo tiempo que los activos. Los uniformados también cobrarán adicionales de hasta el 85 por ciento por trabajos en zonas desfavorables, del 60 por ciento en la zona centro, del 30 en el sur y del 20 por ciento en la capital.

Juan Carlos Argüello249 Posts

Periodista, director de Economis

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